Llegamos al final de este primer módulo de hermenéutica. Hacemos un gran resumen de todo lo que hemos aprendido: la actitud del intérprete, el método inductivo, el poder del contexto y la diferencia entre alegoría y tipología. Este no es un final, sino un nuevo comienzo. Sabrñas como integrar estas herramientas en tu vida diaria para no solo entender la Palabra de Dios, sino también vivirla, defenderla y enseñarla.