En la cárcel el Buen Pastor, en Bogotá, Santiago Vasco encontró la fuerza para ser líder y defensor las personas trans. Su tránsito de género fue el motor que lo impulsó para trabajar por esta comunidad que, según dice, está marginada en las cárceles.
En este proceso conoció a su ángel: Liliana. En este capítulo de La Celda puede escuchar su historia.