Desde el año 2020, las ONG y diferentes organismos dedicados a la ayuda humanitaria están sufriendo una enorme crisis. El año pasado sólo lograron el 30 % del dinero que necesitaban para cubrir sus misiones. Como consecuencia, millones de personas pueden fallecer. El cierre de algunos organismos oficiales y las ideas lanzadas contra ellos por los partidos ultras son culpables de esta tremenda situación.