En este episodio reflexionamos sobre una verdad esencial: nuestro valor no depende de nada externo.
Muchas veces sentimos la necesidad de defendernos, de explicarnos o justificarnos, porque sin darnos cuenta estamos poniendo nuestro valor en lo externo.
Hablamos de cómo cuando nos definimos a través de la mirada de alguien más, le estamos regalando nuestro poder. Y de cómo recuperar ese poder no implica defendernos, sino reconocer que nuestro valor es intrínseco, que no se gana ni se pierde, porque nacimos con él.
Este episodio es una invitación a dejar de vivir reaccionando a la opinión ajena y a reconectar con un valor que no necesita validación, aprobación ni defensa.
Nos vemos dentro.