En 1997, Joaquín José Martínez se convirtió en el primer español condenado a muerte en Estados Unidos. Su delito: un doble homicidio que no cometió. Durante más de dos años habitó en el corredor de la muerte de la prisión de Stark, Florida, conviviendo con asesinos en serie mientras esperaba una fecha para ser ejecutado en la silla eléctrica.En esta entrevista, Joaquín reconstruye los detalles de un caso marcado por la corrupción policial, los testimonios falsos y las pruebas manipuladas. Una investigación judicial viciada que estuvo a punto de costarle la vida y que expone las grietas del sistema de la pena de muerte en Estados Unidos.