Amigos, ¡tengo noticias maravillosas! He creado una biblioteca de
préstamo de audiolibros. Pueden pedir prestados algunos de mis
audiolibros a un precio muy asequible. Se acabaron las suscripciones
mensuales. Se acabaron las colas de espera. Se acabaron las
restricciones geográficas. Pueden pedir prestados los libros cuando
quieran, desde cualquier lugar del mundo, ¡por el precio de un café!
Y escucharlos desde la comodidad de su casa.