36- Hannah Arendt sobre Kierkegaard
Lectura de la reseña sobre el autor protagonista de nuestro canal publicada por Hannah Arendt en el “Frankfurter Zeitung” del 29 de enero de 1932, según la traducción de Agustín Serrano de Haro. Música: “Meeting again”, de Max Richter.
35- Kierkegaard: el sufrimiento del hombre frente a Dios
“Porque Dios te ama, tu debes sufrir. Esto es lo que viene luego, lo que sucederá cuando te hayas comprometido con el cristianismo: tú deberás sufrir, sufrir por la doctrina; en una palabra, debes sufrir porque Dios te ama. Esto significa que Dios es espíritu; Él no puede expresar de otro modo su amor más que por el sufrimiento; si no quieres sufrir, es que quieres ser exonerado de su amor” (SK Diario IV, p. 347).
34- Kierkegaard: los lirios del campo y las aves del cielo
"Por esto os digo: no estéis angustiados por vuestra existencia, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? ¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso" (Mt 6, 25-32).
33- Kierkegaard: sobre la muerte
“Morir es ciertamente la suerte de todo ser humano, y por tanto, un arte muy modesto; pero poder morir bien es la más alta sabiduría de la vida. ¿Cuál es la diferencia? Que, en el primer caso, se trata de la seriedad de la muerte; en el segundo, de la del mortal. Y el discurso que hace la diferencia no puede seguramente dirigirse al muerto, sino al viviente” (“SK, “Junto a una tumba”).
32- Filosofar después de Kierkegaard y Nietzsche
“Su pensar crea una nueva atmósfera, ellos traspasan todos los límites que antes de ellos se sobreentendían. Es como si no hubiera ya pensamiento ante el que retrocedieran aterrados. Todo lo existente queda como consumido por la fuerza de succión de un poder aspirante en movimiento vertiginoso: en Kierkegaard la de un cristianismo extramundano que es como la nada y sólo se manifiesta en la negación (lo absurdo, el ser mártir) y en la resolución negativa; en Nietzsche la de un vacío del cual con violencia desesperada ha de nacer nuevo ser (el eterno retorno y la correspondiente dogmática de Nietzsche)” (Jaspers, Karl, “Razón y existencia: cinco lecciones”).