Salmo 130 y 131, ESPERAR SIN DESESPERAR.
Los cristianos somos llamados a esperar como vigilantes de nuestras propias vidas. También como como niños dependientes y felices. En este tema encontrarás las bases bíblicas para la esperanza cristiana.
El temor de Dios, es amor a Dios
El temor de Dios no solo nos conduce a amar a Dios, además este es el temor que resuelve todos nuestros temores.
Cura para el síndrome de la desconfianza
A veces no sabes si estás confiando como se debe confiar en Dios. El Salmo 125 nos ayudará a descifrar la verdadera confianza, sus beneficios para el cristiano y también la realidad de que esta confianza es aquella mediante la cual Dios nos asegura para siempre!
El canto del viajero.
Este titulo esta localizado en los cantos del peregrino, Salmos que se entonaban en medio de un viaje en tiempos de renovación de la fe, sin darnos cuenta que se va perdiendo, construyendo idolatrías en nuestra vida, perdiendo el rumbo hasta que nos damos cuenta que estamos perdidos. Salmo 121
SALMO 56, Del miedo a la confianza en Dios
En 1 Samuel 21:10ss se describe el miedo pavoroso de David, tanto que le llevo a “hacerse el loco”. Allí compuso otro Mictam. En este caso el canto Mictam se concentra en su descubrimiento del temor de hombre de cara al temor de Dios. Somos incurablemente impotentes ante el miedo. Detrás de todos nuestros pecado, huidas y lagrimas hay una dosis de miedo que mueve la vida. El salmista nos enseña a vivir y expresar el miedo de tal forma que nos lleve al Temor de Dios. El miedo a Dios debería ser el primer miedo, como ocurrió con Adán y Eva, pero esto solo es posible gracias a la convicción del Espíritu Santo. Benditos son los que temen al Señor, porque como cosa extraña quien teme a Dios no le teme a nada! Bendita confianza realizada y asegurada por Cristo en su evangelio.