La apatía viral
Hoy en día, la exposición constante a estímulos emocionales a través de las redes sociales está adormeciendo nuestra compasión y encogiendo nuestro amor por los perdidos. Cuanto más vemos situaciones de sufrimiento, más difícil se vuelve preocuparnos y hacer algo al respecto. Tristemente, esto resulta en personas que quedan sin alimentar, gente confundida sin aconsejar y gente perdida sin alcanzar. La compasión verdadera siempre exige acción concreta. Cada acto de generosidad que realizamos desata un efecto dominó que puede cambiar el curso de la historia y, en el proceso, transformar nuestro propio corazón.
Jadasa
Nuestra vida es una historia hábilmente escrita por el Gran Autor, quien obra para darnos un final grandioso, tal como lo hizo con Ester y Mardoqueo. Así que, si hoy vives bajo la sombra de algún Amán, si sientes que la desesperanza asfixia tu alma y te quita las ganas de vivir, no olvides que estás aquí por una razón. Darse por vencido no es una opción; tu vida es parte de una asignación divina. Fuiste puesto aquí a propósito y con un propósito. ¡Has sido creado por el Padre precisamente para un momento como éste! Un mensaje para atesorar.
Dos tipos duros
No todos vemos los problemas de la vida de la misma manera. Algunos enfrentamos sus retos con miedo; otros con fe en un Dios que nos conoce y nos cuida. La decisión es de cada uno de nosotros. Si anhelamos alcanzar nuestro propósito de vida, nuestro llamado más alto, no escuchemos a los incrédulos ni a los pesimistas tóxicos. Enfrentemos nuestros temores con valentía y con la fortaleza de espíritu que mostraron siempre Caleb y Josué, sabiendo que no estamos solos en las batallas. ¡El Señor pelea por nosotros!
La famosa montaña de Roberto Carlos
Una mayor gratitud no es el resultado de adquirir más cosas, sino de tener mayor conciencia de la presencia de Dios y de Su bondad. En muchas ocasiones, la gracia de Dios actúa en nuestras vidas, pero estamos tan ocupados quejándonos por lo que no tenemos que olvidamos agradecer por lo que sí hemos recibido. Sin embargo, no podemos ser adoradores genuinos si no tenemos memoria. Cada vez que enfrentamos una crisis, cada vez que un enemigo se acerca, debemos subir a la montaña para recordar y agradecer todos los milagros que el Señor nos ha concedido. ¡La ingratitud muere cada vez que recordamos!
La adolescente, Pepe y Gabriel
El relato bíblico de la primera Navidad es sencillo y austero, muy distinto al “espíritu de la Navidad hollywoodense” que solemos celebrar, lleno de luces, regalos y consumo. No hay espectáculo ni adornos, sino una escena humilde que contrasta con nuestra festividad moderna, muchas veces blanda y mercantilista. Las Escrituras nos recuerdan que la Palabra de Dios entró al mundo en el llanto de un bebé. Por eso, en esta temporada, los cristianos estamos llamados a hacer una pausa y volver al verdadero significado de la Navidad.