Hay personas inconmensurables, gente que nace en una cuna falangista y acaba haciendo de Durruti, tipos que le dan lo mismo a las matemáticas que a la lingüística, artistas que hoy te componen "Gallo negro, gallo rojo" y mañana cantan poemas de Agustín García Calvo, músicos que son capaces de componer como si fueran pueblo.
En verdad no hay gente así. Hay sólo uno: Chicho Sánchez Ferlosio.